La UASD enfrenta deuda de 1,500 millones de pesos

0
166
Emma Polanco reveló que la Primada de América funciona con un déficit de nómina de RD$77 millones

La rectora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Emma Polanco Melo, dijo que esa casa de altos estudios, que según dijo encontró “devastada”, tiene una deuda de más de RD$1,500 millones, y un déficit de nómina de RD$77 millones mensualmente.

“El panorama fue tétrico, lo que encontramos fueron muchos compromisos de pagos, muchas deudas. Compromisos nacionales e internacionales, inclusive, con las asociaciones internacionales que son parte de nosotros, y tenían cuatro y cinco años sin pagar la cuota anual”, reveló Polanco, en una visita al director de elCaribe, Osvaldo Santana, y a la directora de CDN, Alba Nely Familia.

Esta situación financiera, según declaró la rectora, dificulta el pago de la energía no cortable, las obligaciones de la institución con la seguridad social (Ley 87-01), los pagos de las retenciones de impuestos sobre la renta, las retenciones a las cooperativas, las retenciones de los aportes de los servidores para los planes familiares de servicios de salud, riesgos laborales y pensiones, entre otras cosas.

Polanco, quien ganó la rectoría de la UASD recientemente, aseguró que para solucionar esta situación han realizado visitas a la Dirección General de Presupuesto y a la Presidencia de la República. “Hemos estado trabajando en el presupuesto solo la parte operativa. Sobre las construcciones y los mantenimientos, la propuesta fue hecha a la OISOE, que nos va a apoyar con eso”.

La Dirección General de Planificación y Desarrollo Institucional (Digeplandi) de la UASD, propone un proyecto de presupuesto de gasto de funcionamiento de RD$8,697 millones; RD$1,008 millones en inversión en obras y equipos; y RD$2,179 millones en aporte para cumplir con el principio de transparencia de la gobernanza presupuestaria, según informó Polanco.

Advirtió que con las actuales condiciones no pueden funcionar a plena capacidad, ya que se enfrentan a deficiencias en el orden administrativo, en la seguridad interna, y en espacios como la Biblioteca Pedro Mir, que recibe más 2 mil personas diariamente, o el Comedor, adonde comen entre 15 y 20 mil estudiantes cada día.

“Estamos trabajando en la Biblioteca Pedro Mir, pero lo que pasa es que también tiene muchos problemas en lo que es el mantenimiento y la construcción. Es terrible que una institución tan grande tenga filtraciones. Eso es muy delicado, ya que puede coger hongos por la humedad”, lamentó Polanco, a la vez que indicó que para mejorar ese panorama “solo hay que hacerle grandes inversiones, para evitar que el problema se salga de nuestras manos y la infraestructura sufra más daños”.

Manifestó que se han estado haciendo esfuerzos por dar el paso hacia la digitalización del material didáctico, para evitar la pérdida de estos recursos. Agregó que a la universidad lo que le hace falta es equipamiento moderno para arrancar con una mejor docencia, “y con más calidad, porque el personal humano lo tenemos, y en lo que más invertimos es en capacitarlos. Se refleja porque de los 3,400 profesores, el 10% tiene doctorado”.

“Si pudiésemos contar con el equipamiento y las herramientas, llevaríamos a cabo un proceso con mucha más calidad que el que nosotros estamos desenvolviendo. El personal humano lo tenemos ahí, solo nos falta hacer una pequeña inversión dentro del proceso enseñanza-aprendizaje de lo que es la universidad. Tendremos mejores egresados, de una universidad pública con calidad”, sostuvo.

En el caso del Comedor, dijo que están trabajando para mejorar la infraestructura, y que ya han tomado medidas para mejorar el menú que ofrecen.

Emma Polanco subrayó, además, que se han estado haciendo revisiones y ajustes en la nómina administrativa y docente, “como algunas otras cuestiones en la que consideramos teníamos que hacer ajustes, dentro de lo que es la crisis universitaria”.

El vicerrector administrativo, Pablo Valdez Martínez, quien acompañó a Polanco en el encuentro, comentó en ese sentido que han eliminado una serie de prerrogativas que tenían algunos empleados. “Se comenzó a controlar más la asistencia de los maestros, es decir, que tienen que firmar, porque si no lo hacen saben que tendrán consecuencias. El que no firma no cobra”.

“A los empleados se les ha quitado una serie de compensaciones, aquellos que no son necesarios se les ha eliminado; estamos hablando de cerca de 200 personas, que trabajaban de forma ocasional”, informó Martínez, quien aceptó que esto ha traído una serie de reacciones negativas “pero nosotros hemos definido qué es lo que la universidad y el país requieren para que nosotros podamos cumplir con nuestro deber, y esperamos que el Gobierno también lo entienda”.

Fuente: El Caribe