La confrontación entre Israel e Irán se intensifica con el paso de las horas. En la madrugada del domingo, el ejército israelí lanzó una serie de ataques estratégicos contra infraestructuras energéticas situadas en la capital iraní, Teherán, provocando incendios de gran magnitud y decenas de víctimas. Las fuerzas iraníes respondieron con un aluvión de misiles y drones, dejando un saldo que ya supera los 100 muertos en ambos bandos y más de 250 heridos.
Objetivos energéticos en la mira
Entre los blancos alcanzados por la ofensiva israelí se encuentran un depósito de combustible en Shahran, al oeste de Teherán, y una refinería en la zona de Shahr Rey. Las autoridades iraníes confirmaron que el fuego en las instalaciones continuará hasta que se consuma por completo el combustible almacenado.
El Ministerio de Petróleo de Irán denunció los ataques a través de un comunicado, mientras columnas de humo negro cubrían amplias zonas de la capital. Además, se reportaron daños en el Ministerio de Defensa, aunque estos fueron descritos como «menores» por fuentes oficiales vinculadas a la Guardia Revolucionaria.
Advertencia directa de Israel
A primeras horas del día, el portavoz militar israelí, Avichay Adraee, lanzó un inusual mensaje en árabe dirigido directamente a la población iraní. En él instó a los trabajadores y ciudadanos a evacuar las zonas cercanas a plantas de producción de armamento y no regresar hasta nuevo aviso, advirtiendo sobre inminentes ataques adicionales.
“Por su seguridad, les pedimos que se alejen de cualquier instalación vinculada a la fabricación de armas. Esta advertencia es urgente y clara”, expresó Adraee.
Irán contraataca y promete represalias mayores
En respuesta, el general Ali Mohammad Naeini, portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní, anunció que las fuerzas armadas del país habían atacado centros de energía y depósitos de combustible para aviones de combate en territorio israelí, utilizando misiles balísticos y drones suicidas.
“El carácter defensivo de nuestra respuesta no excluye su fuerza. Si continúan las agresiones, nuestras operaciones se volverán más destructivas y a mayor escala”, advirtió Naeini en un discurso televisado.
Ataques reportados en Bat Yam y Sefelá dejaron al menos diez muertos en Israel y más de 150 personas heridas, según medios locales. La noche anterior, tres personas más habían perdido la vida en Tel Aviv, elevando el número total de víctimas mortales israelíes a trece.
Teherán ofrece cesar el fuego si Israel lo hace primero
Durante un encuentro con diplomáticos extranjeros, el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, reiteró que la postura de su país es de defensa y que están dispuestos a detener sus operaciones ofensivas si Israel detiene sus ataques.
“Nuestra intención no es la escalada, sino la disuasión. Pero si la agresión persiste, responderemos con fuerza proporcional”, declaró Araqchí al Tehran Times.
El canciller también acusó a Israel de haber sobrepasado todos los límites tras atacar instalaciones nucleares sensibles como las de Natanz y Fordó.
Balance trágico en ascenso
Desde el inicio de la ofensiva israelí el pasado viernes, más de cien personas han fallecido en Irán, incluyendo figuras clave del aparato militar y científicos relacionados con programas de enriquecimiento nuclear. El número de heridos y daños materiales aún está siendo evaluado.
En Israel, mientras tanto, los equipos de emergencia trabajan entre los escombros de edificios alcanzados por misiles. El presidente Isaac Herzog expresó su pesar por las vidas perdidas y se comprometió a apoyar a las familias afectadas.
“Compartimos un profundo duelo nacional. Lloramos juntos, pero también nos levantaremos juntos”, escribió Herzog en sus redes sociales.