Rusia acusa a Ucrania de estar detrás de un presunto atentado que provocó el colapso de un puente ferroviario en la región fronteriza de Briansk, al oeste del país, dejando un saldo de al menos siete muertos y varios heridos, entre ellos tres menores. La tragedia ocurrió la noche del sábado durante el paso de un tren de pasajeros con destino a Moscú y ha encendido nuevas alarmas de seguridad en las zonas limítrofes.
El incidente, que también provocó daños en un segundo puente en la vecina región de Kursk —sin víctimas mortales—, ha sido calificado por las autoridades rusas como un acto de sabotaje.
Acusaciones de terrorismo y respuesta militar
El senador ruso Andréi Klishas, cercano al Kremlin, señaló directamente a Kiev, calificando el hecho como una acción terrorista. «Ucrania hace tiempo que dejó de comportarse como un Estado y se ha convertido en un enclave terrorista», afirmó a través de su canal de Telegram. Klishas pidió una «franja de seguridad» que impida futuras incursiones y ataques en territorio ruso.
El gobernador de Briansk, Alexandr Bogomaz, también apuntó a una «intervención ilegal en el sistema de transporte», e indicó que fragmentos de un artefacto explosivo habrían sido hallados cerca del puente colapsado.
Entre las víctimas fatales se encuentran varios pasajeros y el conductor de un camión que cruzaba el puente en el momento del derrumbe. El tren afectado transportaba a 388 personas en su ruta entre Klimov y Moscú.
Kiev responde con contraataques y desmiente negociaciones
Mientras Moscú insiste en una supuesta voluntad de reanudar el diálogo, proponiendo una segunda ronda de negociaciones en Estambul para el lunes, el gobierno ucraniano ha condicionado su participación a la entrega previa de un memorándum con las condiciones de alto al fuego, algo que aseguran no ha sucedido.
En paralelo, la Dirección de Inteligencia Militar de Ucrania (GUR) anunció que una de sus operaciones habría logrado volar un tren militar ruso en la región ocupada de Melitópol, en el sur de Ucrania. El ataque se habría producido la noche del 31 de mayo en un tramo ferroviario de Yakimivka y provocó el descarrilamiento de un convoy con vagones de combustible, según la versión ucraniana.
Ataque con misiles deja 12 soldados ucranianos muertos
Además, las Fuerzas Terrestres de Ucrania informaron que al menos 12 soldados murieron y más de 60 resultaron heridos en un ataque con misiles lanzado por Rusia contra una unidad de entrenamiento militar. El bombardeo ocurrió este domingo y, según el comunicado oficial, no había formaciones masivas de personal al momento del ataque gracias a la alerta temprana, lo que evitó un número mayor de víctimas.
Pese a los esfuerzos diplomáticos intermitentes, la guerra en Ucrania sigue escalando en intensidad y alcance. Las zonas fronterizas rusas han comenzado a experimentar ataques directos, mientras que las regiones ucranianas siguen bajo constante asedio aéreo. La desconfianza mutua y la falta de garantías han frenado cualquier avance tangible hacia una salida negociada.