El Gobierno brasileño reforzó hoy la seguridad en la frontera tras el ataque de ciudadanos brasileños a campamentos de inmigrantes venezolanos en la empobrecida ciudad de Pacaraima y reiteró su negativa a cerrar el paso con Venezuela.
Unos 60 agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, formada por personal de la Policía Federal, se desplazaron hoy al estado amazónico de Roraima, fronterizo con Venezuela, para garantizar el orden en Pacaraima.
Por EFE











































