Carlos Ghosn, presidente de Nissan y Renault, detenido por fraude

El presidente del grupo Nissan y RenaultCarlos Ghosn, ha sido arrestado este lunes por las autoridades japonesas por supuesto fraude al ocultar millones de euros en compensaciones que recibía de la marca nipona. La empresa ultima el despido tras revelarse el caso.

Según la agencia local Jiji, el directivo reportó entre 2011 y 2016 compensaciones de 5.000 millones de yenes -38,8 millones de euros- cuando en realidad eran del doble. Asimismo, la empresa ha descubierto que el directivo utilizaba dinero de la compañía para gastos personales. Icono y referente del sector, Ghosn ha destacado en su carrera por los planes de recortes de empleo y gasto para reflotar marcas, que le han valido el apodo de ‘asesino de costes’.

La empresa se plantea su despido

La denuncia llegó a las autoridades japonesas hace unos meses a través de un informante anónimo. Nissan también llevaba tiempo investigando estas informaciones tras un chivatazo y ha comprobado en sus pesquisas que Ghosn “ha reportado durante varios años compensaciones menores a las reales”, explicaba en un comunicado.

Además, la investigación interna ha destapado “otros numerosos actos de conducta inapropiada, como el uso personal de activos de la compañía”. Con motivo de estas actitudes, se propondrá a la junta de directores el cese del presidente. También se acusa de acciones similares a Greg Kelly, otro de los directivos de la cúpula de Nissan.

La noticia ha tenido un impacto directo en la cotización de estas compañías: Nissan se dejaba el 12% en la Bolsa de Frankfurt y Renault el 13% en París.

Ghosn destaca por sus planes de fuertes recortes y el ‘milagro’ de Nissan

El franco-brasileño, que también preside la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, la que más vendió a nivel mundial en 2017 con 10,6 millones de coches, se embolsa unos 15 millones de euros al año por sus cargos.

Forma parte de Nissan desde 1999,cuando se selló la alianza entre la francesa Renault, en la que trabajaba, y la japonesa, que pasó a presidir en el 2000. Con anterioridad había trabajado en Michelin. Desde el 2005 preside también Renault y desde 2016 hace lo propio en Mitsubishi.

El directivo es conocido por sus planes de fuertes recortes para conseguir la rentabilidad, algo que aplicó a una Nissan casi quebrada cuando tomó sus riendas, obrando lo que muchos expertos consideran un auténtico milagro. Con esos antecedentes, se lo conoce como el ‘asesino de costes’.

Fuente: La Vanguardia