
Derrick Rose no lo pudo evitar y al final de su exhibición rompió a llorar mientras se retiraba hacia los vestuarios con sus compañeros de los Minnesota Timberwolves, que se acababan de imponer por 128-125 a los Utah Jazz con 50 puntos del base.
El base de 30 años ha tenido que superar un enorme número de obstáculos a lo largo de su carrera, que le vio erigirse en mejor jugador (MVP) de la temporada 2010-11 pero que después ha sido una cuesta abajo casi constante por culpa sobre todo de las lesiones y de episodios extradeportivos como una acusación de violación.
La mejor anotación de su carrera premia todo el trabajo de Rose por regresar al primer plano, para lo cual ha firmado un contrato muy diferente al de sus buenos tiempos. En ausencia de la estrella Jimmy Butler, Rose se erigió en el líder de los Wolves recordando el enorme jugador que fue hace unos años. “Simplemente hoy he tenido mi noche y llevaba mucho tiempo esperándola”, explicó en la entrevista postpartido. “Mi trabajo aquí es el de ayudar a los chicos jóvenes a mejorar, como siempre he intentado hacer”.
Las reacciones a la exhibición de Rose fueron generalizadas en toda la NBA, destacando la felicitación de LeBron James a través de su cuenta de instagram. “Estoy extremadamente feliz y orgulloso de ti, hermano. He visto de primera mano lo mucho que has trabajado y dedicado a tu cuerpo, tu mente, etc, solo para poder jugar cada partido. Perseverancia es una palabra y es la definición perfecta de ello. Un saludo, hermano”, escribía LeBron para acabar con el hastag #DRoseforPresident.










































