Kiev, 10 de mayo – En una muestra de unidad y respaldo a Ucrania, los jefes de Estado y de Gobierno de Francia, Reino Unido, Alemania y Polonia llegaron este viernes por la mañana a la capital ucraniana en tren para sostener una reunión clave con el presidente Volodímir Zelenski. Emmanuel Macron, Keir Starmer, Friedrich Merz y Donald Tusk abordarán con el mandatario ucraniano los próximos pasos hacia un acuerdo de paz y las garantías de seguridad que podrían acompañarlo.
Uno de los objetivos centrales de este encuentro es emitir un mensaje firme dirigido a Moscú: un llamado conjunto a establecer una tregua de 30 días, como han exigido tanto Kiev como sus aliados occidentales. Esta iniciativa busca sentar las bases para una paz duradera y prevenir una futura escalada del conflicto.
Los cuatro países europeos integran la denominada coalición de voluntarios, que trabaja en el diseño de un contingente internacional para supervisar el alto el fuego y disuadir nuevos ataques rusos una vez finalicen las hostilidades.
“El camino hacia una paz justa comienza con un cese total e incondicional de las acciones bélicas”, expresó Macron a su llegada, a través de la red social X. El mandatario francés recordó que Ucrania ya ha aceptado una suspensión temporal de operaciones desde el 11 de marzo, mientras acusó al Kremlin de dilatar las negociaciones con exigencias estratégicas para prolongar el conflicto.
Advirtió también que, si Moscú mantiene su postura de bloqueo, los países europeos, en coordinación con Estados Unidos, intensificarán la presión diplomática y económica. “Saludamos el respaldo de Estados Unidos y el llamado de Trump a avanzar en esta dirección”, agregó Macron.
Durante la jornada, Macron, Merz, Starmer, Tusk y Zelenski posaron junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en una imagen simbólica publicada en redes con el lema: «Juntos».
Esta es la primera visita oficial del nuevo canciller alemán Friedrich Merz a Ucrania desde que asumió su cargo esta semana, lo que subraya el compromiso renovado de Berlín en el escenario geopolítico de Europa del Este.











































