Nueva York, EE. UU.
A pesar de una actuación magistral de Clarke Schmidt, los New York Yankees volvieron a tropezar ofensivamente, cayendo por la mínima (1-0) ante los Los Angeles Angels en el Yankee Stadium. La derrota vuelve a exponer una preocupante tendencia: el desperdicio de salidas de calidad por falta de apoyo ofensivo.
Schmidt, de 29 años, lanzó 7 entradas y 2/3 sin permitir carreras, extendiendo su racha sin anotaciones a 18 entradas y un tercio. Mostró un control impecable, dominando a placer el encuentro desde el montículo. “Me siento muy cómodo allá afuera. No intento hacer demasiado, me concentro en mantenerme dentro de mí y controlar mejor los lanzamientos”, comentó tras el juego.
El derecho no permite una carrera desde el 4 de junio, cuando cedió tres anotaciones en la primera entrada ante los Guardians. Desde entonces, ha hilado tres aperturas de alto nivel, incluyendo seis entradas en blanco frente a Kansas City el pasado miércoles.
El dirigente Aaron Boone elogió la eficiencia y precisión de su abridor: “Probablemente fue una de sus mejores salidas. Fue muy preciso incluso con los lanzamientos que falló. No hubo descontrol, y eso ha sido una diferencia clara con respecto a otras ocasiones. Su comando fue sobresaliente y su repertorio sigue evolucionando”.
Sin embargo, el gran esfuerzo del lanzador fue en vano. La ofensiva de los Yankees fue silenciada por completo y no logró anotar en 11 entradas, encendiendo nuevamente las alarmas de una alineación que ha venido a menos en momentos clave.
La derrota acentúa el mal momento del equipo y pone presión adicional sobre una alineación que necesita urgentemente despertar, especialmente con nombres claves como Giancarlo Stanton en proceso de reincorporación. La afición del Bronx ya empieza a impacientarse.











































