Pese a haber rodado las últimas escenas en la piel de Silene Oliveira, Úrsula Corberó no está preparada para decir adiós a su Tokio. Con la mano en el pecho, sobre su corazón, señala dónde va a quedarse la narradora de “La casa de papel”, hasta que esté lista para dejarla ir, si es que algún día lo está.
Este viernes 3 se estrena en Netflix la primera parte de la última temporada de la serie que le ha cambiado la vida, tanto a ella como al resto de los actores del mono rojo y la máscara de Dalí. O quizás especialmente a ella, que acaba de estrenar en Hollywood su primera película (“Snake Eyes: G.I. Joe Origins”) y que en la época prepandémica no paraba de hacer maletas.EFE















































