La OEA promete apoyo para la reconstrucción de Haití después del terremoto

«Todos los Estados miembros debemos ser Haití». Así lo subrayó el ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Rodolfo Solano, durante la reunión extraordinaria de la OEA, en la que sus miembros se comprometieron a ayudar en la reconstrucción de Haití.

El Consejo Permanente de la organización interamericana destacó que se encuentran frente a un gran desafío y una crisis humanitaria, pero prometió ayuda en la reconstrucción de la nación.

Sin embargo, la OEA no especificó la donación que haría ni cómo canalizaría la ayuda, después de que las autoridades haitianas en los últimos once años fueran acusadas de no hacer llegar todo el dinero, recaudado por los donantes internacionales, a las personas que lo necesitaban.

Durante el encuentro de este viernes estuvo presente el actual primer ministro de Haití, Ariel Henry, quien sostuvo que una vez superada esta «etapa de urgencia», que prevé durará «algunas semanas», deberán a comenzar a pensar en la reconstrucción.

El líder haitiano reconoció que el reto es enorme, por lo que urge a la ayuda de toda la comunidad internacional. «El desafío es grande y en este momento precisaremos el apoyo de todos ustedes», afirmó Henry, quien explicó que trabaja junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en una evaluación exhaustiva, para elaborar un informe con las necesidades de reconstrucción y en otros campos que será presentado «en el menor tiempo posible» a probables donantes.

El país más pobre del hemisferio y que aún no se recupera del histórico sismo de 2010 fue golpeado por una doble catástrofe en los últimos días. Un sismo de 7,2 de magnitud azotó al país el 14 de agosto y deja al menos cerca de 2.200 personas muertas.

Además, cuando la nación aún no salía de la consternación, a principios de esta semana recibió el impacto de la tormenta tropical Grace, ahora convertida en huracán mientras se acerca al Golfo de México.

Saqueos y carreteras colapsadas, los desafíos inmediatos para llevar la ayuda a zonas remotas

Los sobrevivientes han protestado por la lenta llegada de alimentos, agua, frazadas y otros elementos de primera necesidad a los que todavía no tienen acceso cerca de una semana después de que el terremoto los dejara a la intemperie.

Mientras el desespero por recibir ayuda aumenta, algunos cargamentos con asistencia son saqueados. Este viernes, la ONG internacional Food For The Poor informó que al menos cuatro de sus camiones fueron asaltados.

Un empleado sube a un camión del Programa Mundial de Alimentos para repartir comida a los damnificados del terremoto, en Camp Perrin, Haití, el 20 de agosto de 2021. En la misma jornada, al menos cuatro camiones de la ONG internacional Food For The Poor fueron saqueados en la carretera del Sur cuando se disponían a entregar ayuda a las víctimas del sismo del pasado 14 de agosto.

Solo este viernes, los deslizamientos de tierra y las grietas en el asfalto en la principal carretera montañosa interior entre la ciudad suroccidental de Les Cayes y Jeremie, en el noroeste, dos de las áreas urbanas más afectadas, dificultaron el envío de ayuda a las comunidades agrícolas con escasez de alimentos y agua potable. La ruta estaba llena de rocas, según testigos de la agencia Reuters.

Como si fuera poco, el terremoto deja alrededor de 12.300 heridos cuando los escasos centros médicos se encuentran colapsados. El reciente secuestro de dos médicos en Puerto Príncipe, la capital, incluido uno de los pocos cirujanos ortopédicos capacitados del país, ha obstaculizado aún más la atención. Algunos hospitales decidieron cerrar temporalmente como forma de protesta para exigir que las pandillas, que responsabilizan del hecho, liberaren a los profesionales.

Por EFE